Sep
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Entre los muchos productos que nos brindan las abejas, el polen es uno de los más completos y energetizantes. Las abejas extraen el polen de las flores, forman pequeñas bolas con él y lo almacenan en sus panales, en pequeñas celdas especialmente dedicadas a este fin. Este polen está fortificado además con el néctar con el que elaboran la miel, lo que aumenta sus propiedades nutritivas y los beneficios para la salud. El polen contiene proteínas (casi todos los aminoácidos esenciales), y es la mayor fuente conocida de vitaminas, minerales e hidratos de carbono.
PROPIEDADES DEL POLEN DE ABEJAS
El polen gracias a su alto porcentaje en hidratos de carbono lo convierten en un complemento alimenticio ideal en periodos de escasa energía. Contiene un 20% de proteínas (indispensables para el buen funcionamiento del organismo) y un gran número de minerales y oligoelementos que ayudan a la función celular, muscular y esquelética. Su aporte en vitamina A lo hace un aliado en fases de crecimiento y la vitamina B equilibra el sistema nervioso.
Sus virtudes nutritivas, enérgicas y metabólicas:
- Ayuda a recuperarse en casos de anemia o debilidad.
- Aumenta la resistencia ante las enfermedades.
- El polen es un buen regulador intestinal.
- Se recomienda en embarazo y lactancia por su gran poder remineralizante.
- Aconsejable frente a la apatía sexual y problemas de próstata por su gran riqueza en Zinc.
- Ayuda a recuperar el apetito en personas convalecientes.
- El polen regula el peso corporal tanto en obesidad como para la delgadez.
- Alimento ideal para deportistas ya que aumenta la resistencia ante el esfuerzo físico.
- Refuerza la memoria.
- Muy útil para los diabéticos ya que ayuda a regular los niveles de glucosa.
- Gracias a su contenido en Riboflavina, vitamina A y Zinc ayuda a mejorar la visión.
- Aumento de la vitalidad en general.
MODOS DE CONSUMIR EL POLEN
El sabor del polen no tiene por que gustar a todo el mundo. Pero para ello existen muchas alternativas de disfrutarlo.
Hay quien mastica tranquilamente el polen hasta deshacerlo por completo en la boca; hay quien se ayuda a tragarlo con un sorbo de agua. Pero si ninguna de estas formas vuelven sencilla la tarea de tomarse una cucharada de polen, se puede disolver en jugo de naranja o en leche y añadirle un poco de miel; es una excelente manera de conseguirlo.
Y quien prefiera masticarlo puede hacerlo mezclando el polen con yogur, miel o mermelada.
A mi personalmente me gusta más consumirlo en seco, es decir, cojo una cucharadita y la mastico hasta que se deshace. También me gusta en el zumo de naranja pero lo prefiero masticado.