El motivo de poner en marcha este blog personal, es poder compartir con todos vosotros algunas de las experiencias que he vivido, poder expresar sentimientos y emociones.
Voy a relatar brevemente lo que ha sido mi vida para que conozcáis un poco más de mí.

Soy una chica oliventina, de 23 años, diplomada en Relaciones Laborales, alegre, divertida, empática, amiga de sus amigos, con sentido del humor y muy cariñosa.
Me considero una persona luchadora, valiente, difícil de rendirse ante lo que realmente me importa y muy responsable. Soy inquita, necesito tener una actividad, algo en lo que pensar, para ello fijo unas metas y objetivos en mi vida personal y profesional.

Hasta los 19 años de edad, he disfrutado mucho de la vida, de las cosas que puede disfrutar una persona joven de esa edad en un mundo aún inmaduro e ingenuo y metida en la burbuja en la que se vive. Me lo he pasado muy bien con los amigos disfrutando de las fiestas, ferias, carnavales, vacaciones, navidades, etc., un mundo “sin problemas” y lleno de ilusión hasta que un día me cambió la percepción del mundo.
A los 19 años, fui teniendo una serie de turbulencias (por echarle guasa) en mi salud hasta que me diagnosticaron una enfermedad llamada “síndrome de Budd-Chiari” (enfermedad muy poco común en adolescentes).
En aquellos tormentosos días, mi cabeza no encontraba respuestas a la cantidad de preguntas que me hacía. Fueron días muy duros, cada vez más grises y turbios. No sabía lo que me estaba pasando, no entendía nada, no sabía que pasaría con mi vida pero a lo que estaba dispuesta era a luchar, a echarle un par de ovarios y no dejarme llevar por la “flojera” y un pozo sin profundidad en el que es mejor no asomar ni la cabeza. Emprendía así un camino nuevo para mí, una montaña que había que escalar la cual cada vez me costaba más, no encontraba la cima.

Con mucho valor y coraje, actualmente, trato de encontrarla, sé que lo estoy consiguiendo y que la alcanzaré.